La hipocondría
La hipocondría es una enfermedad por la que el
paciente cree de forma infundada que padece alguna enfermedad grave. El origen
del término hace referencia a una región anatómica, el hipocondrio,
situada bajo las costillas y el apófisis
xifoides del esternón, donde según la escuela
médica humoral se creía que se acumulaban los vapores causantes de
este mal.
La hipocondría es, en esencia, una actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. Las personas hipocondríaca están constantemente haciéndose análisis y yendo al doctor preocupados y ha beses se obsesionan y piensa en cada síntoma como algo grave y se hace análisis minuciosos. Unos de los síntomas son la preocupación y el miedo a tener una enfermedad grave o la convicción. Está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado, incluso obsesivo, de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica. Se preocupa si tose, si siente un pequeño dolor de estomago, por movimiento involuntarios y en pocos casos hasta cuando está en el sol y entra a un lugar oscuro y no ve bien. En algunos casos el médico le puede asegurar que está sano el hipocondrio se tranquila pero solo por un rato, limitándose a todo, asegurando que está enfermo.
Antes de saber si eres hipocondríaco primero tienes que descartas las enfermedades a trabes de análisis hablando con tu doctor. Para recuperarte acepta que si hicieron los análisis bien hechos y no salió nada eres hipocondríaco y debes aceptarlo y tranquilizarte buscar ayuda.
La hipocondría es, en esencia, una actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. Las personas hipocondríaca están constantemente haciéndose análisis y yendo al doctor preocupados y ha beses se obsesionan y piensa en cada síntoma como algo grave y se hace análisis minuciosos. Unos de los síntomas son la preocupación y el miedo a tener una enfermedad grave o la convicción. Está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado, incluso obsesivo, de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica. Se preocupa si tose, si siente un pequeño dolor de estomago, por movimiento involuntarios y en pocos casos hasta cuando está en el sol y entra a un lugar oscuro y no ve bien. En algunos casos el médico le puede asegurar que está sano el hipocondrio se tranquila pero solo por un rato, limitándose a todo, asegurando que está enfermo.
Antes de saber si eres hipocondríaco primero tienes que descartas las enfermedades a trabes de análisis hablando con tu doctor. Para recuperarte acepta que si hicieron los análisis bien hechos y no salió nada eres hipocondríaco y debes aceptarlo y tranquilizarte buscar ayuda.
Aunque lo más habitual y el típico que todos conocemos es el de la
persona que se pasa el tiempo de consulta médica en consulta médica solicitando
pruebas y análisis, no siempre es así, otro tanto por ciento nada despreciable
se sitúa en el otro extremo y prefieren vivir con el miedo y la preocupación
flotando siempre a su alrededor antes que acudir al médico, porque el pánico a
que sus sospechas puedan resultar ciertas los paralizan.
Hay además que tener cuidado y tratar de salir de esta espiral en la que nos envuelve la hipocondría, porque esa angustia nos genera estrés, el estrés baja nuestras defensas, y por tanto de alguna manera precisamente esa preocupación por la salud nos puede arrastrar justo dónde no queremos, por no hablar de cómo muchas veces incluso esos síntomas que hemos creído descubrir no existen, si no que los crea nuestra propia mente y la observación obsesiva y excesiva de nuestro cuerpo.
Las personas hipocondríacas tienen que evitar estar buscando información
de cada síntoma que tienen porque puedes empeorar ya que si ves uno de tus síntomas
tu mente puede asociar otra enfermedad causándote miedo. Lo más importante es
ser conscientes de que realmente la irracionalidad se ha instalado en nuestra
mente, saber que las probabilidades reales de enfermedad siempre son
inferiores a las de estar sano, y que la mayoría de los síntomas que creemos
tener tienen explicaciones sencillas aunque tampoco se debe bajar la guardia
como hacerte análisis cada cierto tiempo y tener calma ante cada situación.
Es
necesario ante todo no dejar que se instalen los pensamientos negativos ni nos
controlen. Nosotros debemos poder controlarlos a ellos, para ello hay que ir
practicando, al principio nos costará más, pero poco a poco iremos aprendiendo
a hacerlo. Cuando alguna duda o miedo empiece rondar por nuestra cabeza no
debemos permitir que se desarrolle alentándola y dándole vueltas, debemos
cambiar de actividad, concentrarnos en alguna tarea, evadirnos pensando en
cualquier otra cosa.
Las causas pueden ser varias
Ejemplo: el miedo a volverse loco, el miedo a la muerte, alguna enfermedad no
grave, entre otras.
Pronto pondré un libro que se titula me canse de llorar y vivir con miedo.
Pronto pondré un libro que se titula me canse de llorar y vivir con miedo.